"¿Quién está en primera?" Un vistazo al humor clásico

Hoy queremos compartir uno de los diálogos más recordados de la historia del humor clásico, "¿Quién está en primera?" es un claro ejemplo del buen uso del "juego de palabras", recurso muchas veces (y con razón en la mayoría de los casos) menospreciado por los fanáticos del género.
Ellos son Abbott & Costello, procedentes del burlesque y el vodevil, comenzaron su carrera humorística en la radio norteamericana, pero a principios de la década del '40 incursionaron en el mundo del cine, en dónde tuvieron éxito inmediato e increibles ganancias, ya que sus películas eran de muy bajo presupuesto y suponían extensas recaudaciones.
Para muchos críticos inflexibles, el dúo no era más que una copia vulgar de Laurel & Hardy (mejor conocidos como El Gordo y el Flaco), la pareja de cómicos más conocida y famosa por esos tiempos. Sin embargo, existían diferencias entre un dúo y otro. En el humor de Abbot & Costello se podían encontrar diálogos más elaborados, despojados y naturales para la época; en cambio, el atractivo de El Gordo y El Flaco se basaba más en el humor físico y la comicidad clásica (habían comenzado su carrera realizando películas mudas). La fórmula de Abbott & Costello luego sería adoptada por innumerables dúos y grupos cómicos hasta el día de hoy: Abbott (el alto y flaco) era el cerebro del dúo, el apoyo y el que se la dejaba picando al más cómico y vulgar, Costello (el gordito) para que rematara sus chistes y se haga cargo de la comicidad del dúo.
(Aclaración: si bien el video está subtitulado, para entender bien el sentido del sketch hace falta saber algo mínimo de inglés y algunas reglas básicas de baseball).

4 comentarios:

  1. Lejos uno de los mejores sketchs de la historia del humor en televisión. Capos

    ResponderEliminar
  2. increible
    saludos desde uruguay
    y los invito a visitar mi blog

    ResponderEliminar
  3. En dos palabras, im presionante.

    ResponderEliminar
  4. Una de las mejores rutinas de la historia. Plagiada hasta el hartazgo pero sin la gracia y la frescura de estos dos.

    ResponderEliminar