"Que la marihuana es como el cerdo, que a mi me gusta hasta sus andares".
Dejando de lado todos los comentarios pertinentes que se nos puedan ocurrir y para evitar ofender a ciertas almas susceptibles simplemente, y a modo ilustrativo por la reciente ley de despenalización, te presentamos a La Abuela Porrera y su Finca de la Felicidad, una historia real para morirse de risa (o envidia). Atención a las frases que nos regalan todos los personajes que aparecen en este mini documental, algunas son de antología.